



En esta idea de industria editorial, la acción preponderante es la de imprimir y el medio utilizado es el papel; sin embargo, hoy día la tecnología computacional en general y la tecnología de información en especial se han desarrollado grandemente y han mejorado en beneficio de la calidad y cantidad de información manejada y presentada. Esta tecnolog&iac ute;a ofrece al destinatario final, el lector, una alternativa muy accesible para obtener la información requerida.
Los avances tecnológicos computacionales no han sido ignorados por los grupos editoriales y, en mayor o menor medida, todos ellos han incursionado en estas tecnologías; fenómeno que ha demandado y provocado un cambio de actitud tanto en el productor como en el público receptor. Este cambio se debe ver tanto en la actitud hacia las nuevas formas del libro, como hacia l os procedimientos para hacerlo y hacia la propia idea que tengamos de industria editorial y de libro.
Asimismo, tenemos que diferenciar entre: el libro como un medio para conocer el pensamiento de otro, la información generada por un hecho, el conocimiento universal y particular y sus derivado s, y el libro como obra artística o artesanal.
Lo anterior nos lleva a comprender la diferente reacción entre el amante del libro como objeto y el que lo ama por su contenido. El primero constantemente cuestiona la calidad impresa y tipogr áfica de la producción por computadora y se deleita al tacto con la tradicional obra impresa por los linotipos. El segundo reconoce cada cambio tecnológico de las obras hechas co n computadora, en beneficio de la presentación, de los costos y del tiempo de producción .
Al mismo tiempo que evoluciona la tecnología computacional para la edición, el lector, destintario de estos libros, también evoluciona; porque su contexto y sus antecedentes refl ejan diferencias en cuanto a la oferta tecnológica que les toca vivir.
El software y el hardware se han desarrollado para imitar la apariencia de la imprenta y para ofrecer adelantos que disminuyen tiempos de producción en grandes volúmenes, que adem&aacut e;s permiten seccionar el proceso, hacerlo simultáneo en diferentes puntos y conjuntarlo en un producto final.
En nuestros días tenemos que distinguir entre elaborar un libro con computadora y producirlo en papel, y el hacer un “libro” para ser leído y consultado a través de la computador a; dos modalidades de producción que nos ofrecen:
En ocasiones podemos encontrar una misma obra en varias versiones, pero hoy día la más de las veces, y dependiendo de la temática, encontramos obras sólo en medio electr&o acute;nico.
Sin embargo sigue siendo válido el principio de que a cada lector su libro, y un libro para cada lector; porque hay personas que no necesitan todavía hacer uso de la tecnología, y habrá temas, dirigidos a comunidades específicas, que sólo se producirán en el medio electrónico.
Así la permanencia del libro será paralela a las otras tecnologías, mientras las comunidades tengan:
Las tecnologías disponibles respaldadas por compañías de gran pestigio tanto en el campo de la impresión como de la fotoduplicación y de la computación, act ualmente están relacionadas con la edición, la impresión y la encuadernación, como son:
Los equipos se ofrecen para producción de grandes tirajes y para pocos ejemplares a partir de una demanda preestablecida. Además, las redes computacionales (networks y servers) permiten iniciar el proceso de creación de documentos desde diferentes estaciones de trabajo.
Estas ventajas podríamos decir que están más relacionadas con aspectos externos de presentación; sin embargo, también las tres presentaciones ofrecen servicios adi cionales para el manejo de la información y de los textos, ya que éstos se procesan con técnicas y normatividad propia que aglutina,combina, asocia y discrimina conceptos, temas, descriptores.
Lectura/papel = persona lectora + documento,
Lectura/electrónica = persona lectora + (medio electrónico + equipo lector)
Cuando pasamos del audio y video cassette al diskette, al disco compacto y a la transmisión de información en línea, requerimos de la misma proporción de 1 a 2, un sujeto y dos objetos, el mismo ser humano ya mencionado y un diskette, un CD-ROM, etc., y una micro-computadora, más los aditamentos requeridos por la comunicación en línea (si fuera e l caso).
Esto quiere decir que sólo cuando compramos la información impresa en papel la podemos utilizar de manera inmediata y con el único gasto del documento; las otras formas requiere n de contar previamente con el equipo que permita leer la información requerida.
Esta infraestructura tecnológica puede ser un impedimento para informarse, para ciertos grupos sociales, pero para el sector académico no lo es, porque en términos generales pod emos ver que todo su trabajo está influenciado y relacionado tanto con las tecnologías de información como con otras generadas por la electrónica. El académico tien e posibilidades de operar este equipo en la institución donde trabaja, en su cubículo, en el laboratorio y en la biblioteca; y cada vez mayor número de ellos cuenta con esta tecn ología en su propia casa.
En los países desarrollados, el equipamiento de cómputo ya no es novedad y es de consumo cotidiano, al igual que la papelería o el teléfono; en los países latino-a mericanos no encontramos lo mismo; sin embargo, si podemos decir que las universidades cada vez le dan más importancia a este rubro y dotan de este equipo tanto a la administración como a la academia. Sus Bibliotecas, además de tener automatizada la organización y administración de sus operaciones y colecciones, ofrecen una rica colección en medios elect rónicos y la opción de obtener mucha información en línea, vía redes de telecomunicación.
En nuestros días la necesidad impostergable de utilizar información nos obliga al uso de las telecomunicaciones, del cómputo y a trabajar en conjunto, en grupo y en forma compar tida y cooperativa, para intercambiar recursos y bajar todo tipo de costos, además de explotar al máximo el valor de la información actual, precisa y oportuna dentro de un mundo donde muchos fenómenos, necesidades, demandas y satisfactores se han globalizado.
El acceso a internet es abierto y masivo (dentro de los que están conectados a la red) y parte de un principio de beneficio común, honorabilidad y buena volundad, por lo que no existe un reglamento para incluir tal o cual documento, y todo depende de nuestro interés por incluirlo y de nuestra infraestructura tecnológica.
Una vez incluida la información es muy difícil restringir su uso y, aún más, no es fácil conocer y controlar toda la información que se encuentra navegando por las muchas y diferentes rutas; sobre todo recordemos que cada minuto puede darse de alta nueva información, y todos y cada uno de los muchos puntos de acceso puede consultarla.
Esta libertad de acceso y flexibilidad así como la facilidad de uso nos enfrentan a problemas de propiedad intelectual, derechos de autor, y presiones políticas, entre otros.
Cuando se coloca en la red un mensaje en el correo, se hace público un catálogo, o se incluye un artículo, el investigador o usuario se entusiasma recuperando una informaci&oacu te;n útil, y las más de las veces no se pregunta si tiene que pedir permiso para utilizar el hallazgo.
Todos se consideran parte de la red, y desean acrecentar sus beneficios y hasta ahora en esta responsabilidad compartida y la creatividad tecnológica colectiva ha descansado el éxito y el desarrollo de esta red internet. (4)
En cuanto a calidad también tenemos dos modalidades: las que conservan el mismo rigor de arbitraje que en su versión original y las publicaciones que surgen con un tono informal en ben eficio de la prontitud e inmediatez de comunicación y de acceso a la información, ya que la distribución electrónica es más acelerada, situación que disminuy e los tiempos totales, aun en los casos de las revistas con arbitraje y controles de calidad muy rigurosos.
Estas revistas se obtienen por suscripción y cada número se recibe vía correo electrónico; aunque también hay revistas que navegan libremente por internet, y cuyo acceso es igual de libre a través de Gopher, WAIS, CWIS, World Wide Web y el Mosaic, entre otras. El Directorio de Revistas Electrónicas publicado por la Asociación de Biblioteca s Académicas USA, en 1994, incluye 443 títulos, que vienen representando una muestra o una parte del gran total que está disponible, porque muchas veces cada institución e ditor académico o investigador en lo individual libera su revista y puede ser consultada vía internet. (5)
Otra ventaja es que las bases de datos pueden ser bibliográficas, o factuales, de referencia o de texto completo, y pueden ser consultados en línea, o grabados en diskettes o CD-ROM.
Estas bases son elaboradas por instituciones académicas, de investigación, comerciales, gubernamentales, no gubernamentales etc., es decir, cualquier persona o corporación puede adquirir o diseñar un software, analizar información, diseñar y alimentar su base de datos; por lo que hay una gran oferta, en todas las temáticas, idiomas y tipos.
El primer disco mexicano se produjo en 1988, con información bibliográfica, en la actualidad el tipo de información que contienen es muy variado: bibliográfico, texto co mpleto, imágenes, referencial, multimedia, catálogos, directorios, diccionarios y programas de cómputo. El éxito de esta tecnología es notorio y se refleja en la producción, que a su vez es consecuencia de su demanda:
PRODUCCION MUNDIAL PRODUCCION MEXICANA ACUMULADA POR AÑO ACUMULADA __________________________________________________________________ 1994 6000 42 112 1993 3502 27 70 1992 2900 23 43 1988-91---- 20Como se puede observar hay una concordancia entre el ritmo de la producción mundial y la producción mexicana.
Una constante en la política exterior mexicana que se refleja en muchas acciones culturales es la integración de México y sus programas de acción a programas similares en otros países latino-americanos; el campo de la información y la producción editorial no es la excepción y lo vemos reflejado en el desarrollo y comercialización de esta tecnología.
Consta de 83 bases de datos, de 79 instituciones establecidas en 16 países, de los que destacan: México con 23 bases, Chile con 12, Venezuela con 9 y Cuba y Ecuador con 8 cada uno.
A estos nueve CD-ROMs de cobertura latino- americana hay que agregar los 106 que en su mayoría tienen información mexicana y una cifra muy menor de información internacional. Cua ndo queremos datos sobre un país en particular las bases de datos con información nacional tambien son útiles para el estudio de América Latina.
Para tener una idea del interés y demanda de esta tecnología, cabe decir que actualmente operan en México 13 instituciones editoras de CD-ROM, entre las que destacan: La Universi dad de Colima con 56 discos, Multiconsult con 19, CD-ROM México con 15 y la UNAM con 9; todos ellos han producido discos con bases de datos de información mexicana mayoritariamente y de tipo general, con un buen apartado útil para el estudio de América Latina; además de los discos producidos desde México para algunos países latinoamericanos y de l os producidos en cada país con datos nacionales, que también son útiles para obtener información sobre la Región.
Como ejemplo de discos producidos en México para otros paises tenemos:
PAIS CD-ROM PRODUCTOR
MEXICANO
_________________________________________________________________________
Cuba Natura de la fascinante belleza Universidad de Colima
de lo vivo.
Enciclopedia sobre virus informa- Universidad de Colima
tico en PC.
Enciclopedia sobre virus informa- Universidad de Colima
tico en PC.
Enciclopedia sobre virus informa- Universidad de Colima
tico en PC.
Ecuador Bibliografía de la Biblioteca Gene- Multiconsult, S.C.
ral de la Pontificia Universidad Ca
tólica del Ecuador.
Venezuela Bibliotecas Venezolanas (públicas) Multiconsult, S.C.
Legislación Venezolana Universidad de Colima (9)
La producción en los países Latino-americanos presenta un especial interés en la literatura nacional y en la visión regional.
Un pequeño ejemplo lo tenemos a continuación:
El OPAC Directory 1994 registra 715 catálogos accesibles por Internet, y sólo se incluyen cinco latino-americanos:
2 Chile: Universidad de Santiago
Universidad de Concepción
2 México: Universidad de Guadalajara
Universidad de las Américas.
Puebla.
1 Brasil: Universidad de Sao Pablo (11)
Sin embargo, consultando por uno de los gopher y siguiendo con el país que hemos tomado de ejemplo, México, podemos sumar dos catálogos representativos y reflejo de la riqueza b
ibliográfica del país:
- Universidad Nacional Autónoma de México - Instituto Tecnológico de Estudios Superiores de Monterrey
Por lo que es importante considerar que si se navega directamente por Internet encontraremos más catálogos de bibliotecas latino-americanas.
El directorio Internet World’s; on Internet 94 egistra 310 revistas electrónicas, de las cuales 171 corresponden a Ciencias Sociales y Humanidades y 139 de Ciencias y Tecnología . Cabe hacer notar que aparecen sólo cuatro de América Latina:
Terminómetro electrónico. Diccionario de Ciencia y Tecnología. Sin embargo, hay que recordar que siempre hemos tenido problemas para el control bibliográfico en América Latina; no nos es fácil conocer qué se produce, quién lo produce y dónde encontarlo; y la producción bibliográfica electrónica en este momento tiene una fuerte dosis de “falta de control”, porque lo que registra Internet World r epresenta sólo una pequeña parte del número total disponible, y seguramente hay títulos latino-americanos que su editor un buen día incluyó en la red, fuera del sistema regulado comercialmente.
Por ejemplo al revisar la representación Latino Americana en el directorio, sólo aparecen cuatro; dos chilenas y dos brasileñas; sin embargo, buscando directamente en Internet e ncontramos de México, y de una sóla institución, la Universidad Nacional:
La era de la electrónica y las telecomunicaciones ha propiciado el desarrollo de las redes, de internet y del correo electrónico; y con estos dos logros, internet y el correo electr&oac ute;nico, obtenemos la “gran bibliografía universal” o el “gran catálogo colectivo” que nos permiten consultar y conocer la existencia de información, libros y artículos d e acuerdo a nuestros temas de interés; y bibliotecas muy lejanas a nuestra sede de trabajo pero muy cercanas a nuestros intereses de investigación, pueden ser consultadas de manera r&aa cute;pida y a bajo costo.
El correo electrónico también ha revitalizado los “colegios invisibles”, permite el intercambio y el comentario entre pares académicos, la cooperación en proyectos y la po sibilidad de compartir casi al momento los avances y los descubrimientos a los investigadores y estudiosos de América Latina les permite dialogar entre pares, localizar al experto, o dar con e l dato o información que no se encontró en publicaciones de circulación corriente.
Sobre todo en el área académica y de investigación, y la comercial y de inversión, hay que considerar que estos productos electrónicos resultan prioritarios, cuando mejoran en mucho la efectividad de servicios como el correo, el telégrafo, el teléfono y aun el fax, que en la región latino-americana no han alcanzado un óptimo nivel de desarrollo.
Para ejemplificar este dicho voy a apoyarme en dos esfuerzos: el Directorio de Bases de Datos de América Latina y El Caribe y el Directorio de bases de Datos de los Institutos y Cent ros de Humanidades y Ciencias Sociales,(13) uno da una visión regional y el otro la de una sola institución del país que tenemos de ejemplo, México.
De acuerdo con el Directorio regional, la producción de 21 países de la región compilada es de 659 bases, más uno, ya que el propio directorio es una base, lo que da 660.
Una muestra de las tres subregiones de América Latina se muestra de la siguiente manera:
TOTAL (NACIONAL+AMERICA LATINA) = LOCAL Y REGIONAL
__________________________________________________________________________
MEXICO 103 (44 + 19) 63
COSTA RICA 152 (62 + 23) 85
VENEZUELA 15 (8 + 6) 14
PERU 16 (11 + 4) 15
CHILE 34 (12 + 17) 29
ARGENTINA 50 (21 + 3) 24
BRASIL 93 (38 + 2) 40
En el análisis de las cifras sí se ve un interés por registrar tanto la información nacional como la latinoamericana, ésta algunas veces unida a organismos internac
ionales regionales.
El directorio que refleja la producción del sector de humanidades de una sola institución, la Universidad Nacional Autónoma de México, reseña 57 bases, de las que 2 4 son de cobertura nacional, 5 de América Latina y 28 internacionales.
4.2. Otra situación de tomar en cuenta por la biblioteca es que tanto las empresas comerciales como las instituciones académicas cada vez más usan la versión electró ;nica para ofrecer sus productos informativos, por varias causas:
4.3. Ante esta realidad, la biblioteca y los bibliotecarios tienen que hacer cambios en los procesos de organización de información y en la difusión y oferta de los servicios de información, por lo que se tienen que rediseñar:
b. La organización y análisis de información.
c. La propiedad intelectual, el derecho de autor y el libre acceso a las fuentes electrónicas.
d. Atención a usuarios:
4.4. El éxito de las fuentes de información electrónica tanto en su oferta como en su demanda es un hecho en todo el mundo. América Latina no sólo es compradora de la producción internacional, sino que en su afán y necesidad de integrase como Región y en participar en los procesos de globalización utiliza esta tecnología para registrar su propia información y darse a conocer al exterior, desde su quehacer interno.
4.5. Los libros en soporte electrónico son las estrellas de las últimas Ferias del Libro y éstos se exhiben en espacios privilegiados, respondiendo a las expectativas e inter&eac ute;s de los lectores y profesionales del libro. (14)
Ante el gran número de productos que se ofrecen en el mercado y los que están disponibles fuera del circuito comercial, y de la gran facilidad que nos da la tecnología de crear r egistros y fuentes informativas, los países latinoamericanos tienen que poner especial atención y hacer un esfuerzo paralelo a la creación de las fuentes respecto a:
a. Hacer los registros bibliográficos correspondientes y colaborar con los programas de Control Bibliográfico Universal. b. El control bibliográfico Universal tiene que tener programas que faciliten el conocimiento de las fuentes electrónicas de información. c. Los países de América Latina tienen que detectar la información reelevante para su propio conocimiento, analizarla y registrarla en medios de fácil consulta y difusi&o acute;n; y al mismo tiempo promover estos productos dentro de la Región y fuera de ella enviando, su información a los Directorios y Catálogos internacionales a fin de ver reflej ado su esfuerzo y facilitar la consulta de sus registros informativos por los nacionales y extranjeros que requieren conocer y entender el gran complejo Latinoamericano.
ESTELA MORALES, Centro Universitario de Investigaciones, Bibliotecológicas.
DIRECCION GENERAL DE BIBLIOTECAS. U N A M
Agosto 1995.
Internet para bibliotecarios. México, agosto 1994. 73p.
Directory of Electronic Journals, Newsletters and Academic Discussion List. Ass. of Research Libraries, U.S.A., 1994.
CENEDIC. Catálogo 1994-95. México, Colima, Universidad de Colima, 1995. 24p. Análisis de cada disco, véase anexo.
“El futuro del CD-ROM: cuatro expertos opinan” PC Magazine México. edición especial 1995 p. 62-65.
Directorio de Bases de Datos de los Institutos y Centros de Humanidades y Ciencias Sociales. México, UNAM -Coordinación de Humanidades, 1995. (en prensa).