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Introducción

¿Quién es nuestro público?

¿Cómo comenzamos a planear y desarrollar la cooperación comunitaria?

¿Quiénes son nuestros socios potenciales?

¿Qué materiales son necesarios y cómo los elegimos?

¿Cómo capacitamos a nuestro personal?

¿Cómo promovemos nuestro programa de alfabetización?

¿Cómo podemos saber si nuestros esfuerzos rinden fruto?

¿Cómo continuamos con nuestro programa?



Programas de alfabetización en bibliotecas

Sugerencias prácticas

Sección de Lectura

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Introducción

La Sección de Lectura de IFLA se complace en presentar algunas sugerencias prácticas para el personal de la biblioteca que quisiera contribuir a que nuestra sociedad pueda acceder a una mejor preparación. Consideramos que la mayoría de las bibliotecas se encuentran en una posición única para promover la cultura. Pueden elaborar sus propios programas y asignarles personal, o pueden apoyar los proyectos de alfabetización auspiciados por otras organizaciones.

Los objetivos de estos indicadores prácticos son:

  • Alentar a las bibliotecas a participar más en los programas de alfabetización;
  • Servir como una lista de verificación informal para evaluar los programas en las bibliotecas donde ya se han instrumentado.

Nuestra definición de alfabetización es muy amplia. Incluye el desarrollo de destrezas de lectura, escritura y aritmética (destrezas relacionadas con números). Estas destrezas fomentan la independencia, la curiosidad y el aprendizaje durante toda la vida de las personas y los grupos. Tales alumnos contribuyen en gran manera a la salud económica, social y cultural de las comunidades y las naciones en las que viven.

En este folleto, planteamos y contestamos diversas preguntas:

  • ¿Quién es nuestro público?
  • ¿Cómo comenzamos a planear y desarrollar la cooperación comunitaria?
  • ¿Quiénes son nuestros socios potenciales?
  • ¿Qué materiales son necesarios y cómo los elegimos?
  • ¿Cómo capacitamos a nuestro personal?
  • ¿Cómo promovemos nuestro programa de alfabetización?
  • ¿Cómo podemos saber si nuestros esfuerzos rinden fruto?
  • ¿Cómo continuamos con nuestro programa?

Las actividades de cada biblioteca serán diferentes. Dependerán de factores locales. Sabemos que la respuesta que demos no será válida para todas las bibliotecas o todos los proyectos. Es esencial mantener una mente abierta y buena disposición para que cualquier proyecto tenga éxito. Es difícil expresar estas cualidades en un folleto, pero las identificamos cuando las vemos surgir entre los colaboradores.

Las preguntas y respuestas se ofrecen como sugerencias, no como directrices formales. Están dirigidas al personal bibliotecario que comparte y desea implantar nuestra creencia de que las bibliotecas y la alfabetización van de la mano.

"La alfabetización es la clave de la educación y el conocimiento y el uso de los servicios bibliotecarios y de la información."
(IFLA Guidelines for Public Libraries [Directrices de IFLA para Bibliotecas Públicas], Agosto 2000.

¿Quién es nuestro público?

Varios tipos de público parecen ser adecuados para los programas de alfabetización en bibliotecas:

  • Jóvenes que han renunciado a la escuela;
  • Jóvenes desempleados;
  • Mujeres y personas mayores que no tuvieron la oportunidad de aprender o practicar sus destrezas de lectura, escritura y aritmética;
  • Adultos con dificultades de alfabetización;
  • Personas provenientes de diferentes países, idiomas y grupos étnicos;
  • Trabajadores migratorios;
  • Refugiados;
  • Personas recluidas en instituciones como prisiones u hospitales.

El personal de la biblioteca debe analizar el programa y las necesidades del público a quien se dirigirá su proyecto al comenzar la planificación. Algunas de las preguntas que deberán analizar con los participantes son:

  • ¿Dónde hay un espacio adecuado para llevar a cabo las clases y las prácticas?
  • ¿Cuál es el mejor horario para ofrecer las clases?
  • ¿Cuál será la frecuencia de las clases?
  • ¿Qué materiales serán útiles para cada uno de los alumnos?
  • ¿Quién encabezará el proyecto y qué capacitación deberá tener esa persona?
  • ¿En qué ocasiones podrán utilizar sus nuevas destrezas los participantes?
  • ¿Con qué material de apoyo se cuenta para la impartición de clases? Por ejemplo: carteles, computadoras, vídeos, radios y materiales para escribir y dibujar.

¿Cómo comenzamos a planear y desarrollar la cooperación comunitaria?

Primero, el personal debe evaluar la posición del servicio de la biblioteca dentro de su contexto local, regional y nacional. Las bibliotecas trabajan dentro de las políticas culturales y educativas en el ámbito local y nacional. El personal de la biblioteca debe respetar los patrones culturales de la comunidad. Antes de que comience un proyecto, el personal de la biblioteca debe elaborar un plan que incluya:

  • Información acerca de la comunidad (cultural, social y práctica, si es posible con estadísticas);
  • Un informe detallado de los objetivos generales;
  • Identificación de otros grupos que trabajan en el campo de la alfabetización;
  • Un plan financiero.

El personal deberá analizar este plan con los miembros de la comunidad y los socios.

La ubicación del programa de alfabetización variará, pero el personal de la biblioteca deberá considerar lugares en una comunidad donde sea cómodo reunirse para los participantes. Los lugares pueden ser:

  • Bibliotecas públicas, móviles y de otros tipos;
  • Centros de salud, centros comunitarios, escuelas, lugares de culto;
  • Estaciones de autobús y tren, fábricas;
  • Playas, campos deportivos, y hasta restaurantes;
  • El hogar de un líder de la comunidad.

La ubicación debe ser atractiva, accesible y cómoda para los participantes. El calendario de las actividades del proyecto debe ser elaborado en colaboración con el personal del proyecto, las autoridades locales y los participantes del proyecto. El calendario incluirá, por ejemplo, fechas de inicio del curso, períodos de los cursos y horarios de las clases. La frecuencia de las clases es importante también. El grupo debe reunirse cuando menos una vez a la semana para apoyar el progreso de los participantes.

Además de hablar con el personal de la biblioteca, los profesores y otros profesionales, el personal del proyecto debe comunicarse con las personas clave en la comunidad como:

  • Quienes conocen su historia, sus tradiciones y su cultura;
  • Miembros de organizaciones de voluntarios y no lucrativas y lugares de culto;
  • Personas que trabajan para el gobierno local.

También se debe consultar a otros funcionarios gubernamentales y personas con conocimiento técnico en la planeación, junto con los expertos clave en puestos regionales y nacionales (o incluso superiores). Los representantes de las organizaciones de autores y los medios masivos de comunicación pueden convertirse en miembros del personal del proyecto. Se deberán elaborar planes para asegurarse de que todos los participantes puedan asistir al programa sin temor, y puedan participar libremente en las clases. Si es necesario elaborar directrices específicas, a fin de respetar las diferentes tradiciones culturales, deben considerarse como parte de la planeación del proyecto y para el trabajo en general.

¿Quiénes son nuestros socios potenciales?

Existen muchos grupos que brindan diferentes tipos de servicios culturales, de información y relacionados con la alfabetización a la comunidad. Si trabajan unidos, el personal de la biblioteca y estos grupos tienen más probabilidades de éxito en su comunidad. De hecho, el personal de la biblioteca podría ser el vínculo clave entre estas diferentes agencias.

Las dependencias culturales con las que podrían colaborar las bibliotecas en los programas de alfabetización pueden ser:

  • Grupos de artistas, escritores, dramaturgos o músicos;
  • Departamentos de cultura del gobierno local, regional y/o nacional;
  • Asociaciones culturales nacionales e internacionales;
  • Grupos culturales que editan publicaciones.

El personal de la biblioteca podría colaborar con muchos grupos educativos diferentes, tales como:

  • Escuelas a todos los niveles; grupos de educación para adultos; asociaciones de profesores, padres y padres y profesores;
  • Grupos de profesores y de trabajadores de alfabetización;
  • Programas y asociaciones educativos que no sean gubernamentales;
  • Departamentos de estudios de bibliotecología e información:
  • Departamentos de educación gubernamentales a nivel local, regional y nacional;
  • Editores de publicaciones educativas y culturales;
  • Clubes de lectura; asociaciones de lectura; asociaciones de editores; y asociaciones de librerías.

Otros grupos y asociaciones comunitarios que pueden ser socios potenciales:

  • Asociaciones vecinales; grupos religiosos y hermandades;
  • Organizaciones no gubernamentales;
  • Trabajadores sociales, psicólogos, asesores, etc.;
  • Profesionales de la salud en la comunidad;
  • Sindicatos;
  • Grupos de negocios, de medios de comunicación y políticos.

¿Qué materiales son necesarios y cómo los elegimos?

Los materiales para los programas de alfabetización en bibliotecas pueden crearse, donarse, prestarse, reciclarse, adquirirse o bajarse de Internet, de acuerdo con las circunstancias locales. Ya que es importante usar los materiales de aprendizaje para adultos adecuados, el personal de la biblioteca deberá seleccionar los materiales de interés en los idiomas locales. Estos materiales podrían ser:

  • Folletos acerca de la salud, la familia, la agricultura, el desarrollo económico, el medio ambiente y las costumbres locales;
  • Periódicos;
  • Programación del radio, vídeos y la Internet.

Al seleccionar los materiales, el personal de la biblioteca debe tomar en cuenta los siguientes criterios:

  • Diseño (¿el tipo de letra es grande y claro? ¿hay buen espacio entre los párrafos? ¿la página está bien diseñada, es atractiva y es fácil de leer?);
  • Uso (¿el idioma es sencillo, de uso común y está redactado en tiempo presente? ¿el texto evita el uso de dialectos, expresiones regionales y figuras del discurso difíciles?);
  • Estructura de Enunciados y Párrafos (¿los enunciados y párrafos son simples, breves y claros? ¿cada enunciado inicia con mayúscula?);
  • ¿Un solo pensamiento se expresa en dos o tres enunciados simples que forman un párrafo?;
  • Palabras (¿el autor usa palabras cortas y comunes? ¿Las palabras técnicas o difíciles se explican y repiten para ser aprendidas?) ¿Hay ilustraciones que apoyen el texto?

¿Cómo capacitamos a nuestro personal?

Preparación del personal para su participación en los programas de alfabetización en bibliotecas puede realizarse de varias maneras. Puede ofrecerse en educación pre-profesional, como capacitación en el trabajo o como educación continua. Con mayor frecuencia se da en cursos cortos y talleres, o en programas especiales durante las reuniones profesionales. Para contar con un programa de alfabetización exitoso, se deben considerar tres tipos de capacitación:

  • Capacitación para el personal que trabaja con el público;
  • Capacitación para los gerentes del personal de la biblioteca en proyectos de alfabetización;
  • Capacitación para los tutores de alfabetización y personas que prestan servicios.

Todo el personal, pero especialmente el personal que trabaja con el público, necesita de capacitación general para hacerlos conscientes de las necesidades del grupo objetivo. Es importante tener conocimiento general de las siguientes áreas:

  • Comprensión de la alfabetización;
  • Comprensión de las necesidades de las personas analfabetas y la función de la biblioteca. Métodos para identificar a la población objetivo;
  • Tipos de servicios que la biblioteca puede ofrecer;
  • Conocimiento de los socios potenciales.

El personal que supervise la capacitación de alfabetización necesita todas las destrezas y el conocimiento antes mencionado. Además, necesitan conocimiento más específico acerca de:

  • Conocimiento de las diferentes necesidades de las personas analfabetas;
  • Comprensión de la necesidad de formar una red con los proveedores de alfabetización y las agencias comunitarias;
  • Conocimiento acerca de ofrecer programas de alfabetización.

Los tutores de alfabetización, que a menudo serán voluntarios de la comunidad, necesitan capacitación específica. Esta capacitación deberá incluir:

  • Técnicas para impartir clases a alumnos adultos;
  • Capacitación de defensa de derechos;
  • Capacitación acerca de la importancia de la privacidad, el respeto y la confianza.

¿Cómo promovemos nuestro programa de alfabetización?

Un programa de alfabetización en biblioteca debe promoverse para que tenga éxito. Los líderes del proyecto deben informar y actualizar a la comunidad y a otros grupos interesados acerca de su proyecto de alfabetización. Estos grupos pueden ser:

  • Personal de biblioteca, los directores de la biblioteca y/o las juntas de administración o asesoría; los usuarios de las bibliotecas;
  • Otras organizaciones comunitarias;
  • Los medios masivos de comunicación;
  • Los grupos culturales y educativos locales.

Las razones del programa también necesitan explicarse y darse a conocer. Los mensajes deben enfocarse a:

  • Por qué la biblioteca participa en la promoción de la alfabetización;
  • La manera en que participa la biblioteca;
  • Qué resultados espera la biblioteca de su programa de alfabetización.

Algunos métodos útiles para promover las actividades de alfabetización se enlistan a continuación:

  • Conformar un grupo de trabajo para ayudar a promover el programa;
  • Proporcionar carteles y materiales a los medios de comunicación locales;
  • Crear volantes, folletos y anuncios cortos para las comunidades locales de biblioteca, culturales y educativas;
  • Colaborar con las organizaciones socias, cuando sea conveniente, en esfuerzos conjuntos de publicidad.

¿Cómo podemos saber si nuestros esfuerzos rinden fruto?

La labor de alfabetización de la biblioteca debe ser valorada a intervalos regulares. Debemos saber cuán eficaz han sido nuestros esfuerzos para alcanzar las metas del programa y alcanzar al público objetivo.

Esto es en particular útil, si se ha planeado un programa sin la participación directa previa del público objetivo, como a menudo ocurre con los programas dirigidos a los jóvenes.

Las áreas que se deben valorar son:

  • El número de participantes y la manera en que han evaluado el programa;
  • La manera en que el programa ha beneficiado a la comunidad;
  • La eficacia del uso de los recursos de alfabetización, por ejemplo, la disponibilidad de recursos y su uso para el público objetivo;
  • La eficacia de la ubicación del programa, por ejemplo, el sitio, los edificios, los muebles y el equipo;
  • La estructura del programa, por ejemplo, la administración, la supervisión, las sociedades;
  • El beneficio a largo plazo para las personas.

Los métodos para realizar la evaluación son:

  • Entrevistas con personas y grupos clave del público objetivo, incluyendo los que han participado en el programa y los que no lo han hecho;
  • Muestras de escritura y redacción de los alumnos;
  • Entrevistas con el personal del programa de alfabetización acerca de la eficacia del programa y sus sociedades.
  • El personal puede recabar información acerca del número de participantes, su asistencia y la calidad y el tipo de recursos utilizados.

¿Cómo continuamos con nuestro programa?

Para continuar y planear el éxito futuro de los programas de alfabetización en bibliotecas, el personal de la biblioteca deberá considerar lo siguiente:

  • Proporcionar a los participantes y a quienes han tomado clases material de lectura adecuado, quizá a través de las sociedades con editores;
  • Organizar actividades y proyectos para que los participantes con éxito del programa, en la biblioteca, y a través de los negocios que pudieran proporcionar oportunidades de empleo;
  • Involucrar a las autoridades locales, incluyendo los gobiernos, en las actividades y los proyectos de seguimiento que pudieran proporcionar fondos adicionales para los programas de alfabetización;
  • La formación de redes con otros grupos y organizaciones para asegurarse de que el programa desarrolle oportunidades sociales para los participantes y no opere independientemente de la comunidad;
  • Interesar a los medios masivos de comunicación en algunas de las historias de éxito de los participantes.

Responsable de la traducción al castellano:
Elsa Margarita Ramírez Leyva
Representante de México en la Sección de América Latina y el Caribe de IFLA
eramirez@servidor.unam.mx

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Latest Revision: June 16, 2003 Copyright ©
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