Congress theme: “Libraries beyond libraries: Integration, Innovation and Information for all”

Marta Terry — Una Leyenda del Caribe

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Marta TerryEn 1980, el 46 congreso de la IFLA se celebró en Manila, Filipinas. Fue entonces la primera vez que participaron dos bibliotecarios de Cuba. Un año después, decidieron asistir al Congreso en Leipzig y presentar su solicitud para ser Miembros de la IFLA. Uno de esos delegados cubanos era Marta Terry.

IFLA debe haberle dejado huella porque después de 30 años Marta aún está con nosotros! Uno tiene que ser muy joven y/o Nuevo en la IFLA para no saber quién es Marta Terry. Fue una de los primeros representantes de Cuba en la IFLA y una defensora del desarrollo de la Bibliotecología en el Caribe y en América Latina.

Marta se convirtió en una persona muy activa en la Organización y en 1994 trabajó en el Congreso de la IFLA de Cuba como Vicepresidenta del Comité Nacional en La Habana. Al mismo tiempo, fue Vicepresidenta de la IFLA. Aquellos tiempos nos trajeron muchos cambios. IFLANET fue anunciado en Cuba por el Presidente de la IFLA Robert Wedgeworth con las siguientes palabras:

"Con el tiempo, esperamos que IFLANET transforme a la IFLA en una red mundial de comunicaciones para las bibliotecas y la Bibliotecología que trascenderá las barreras del tiempo, lugar y niveles de desarrollo que nos separan en la actualidad".

Recuerdo lo orgullosa y emocionada que estaba Marta cuando, de entre todos los lugares, el anuncio se hizo en Cuba. Todo el Congreso fue un gran éxito e hizo que su dedicación fuera aún más fuerte. Marta se convirtió en Miembro del Comité IFLA/FAIFE, trabajó en muchas Secciones y Mesas Redondas. La lista es larga y se refiere a la vida profesional de Marta, pero no nos dice quién es realmente Marta Terry.

 

Marta, por favor cuéntenos un poco sobre su infancia.

Soy la mayor de cuatro hijos. Nuestra madre murió cuando éramos muy pequeños y crecimos y fuimos educados por nuestra abuela y tías. Mis tías eran profesoras, por lo que querían que yo fuera también profesora, pero yo no quería ¡Imagínese! Yo sólo quería leer libros. No asistía a la escuela; pues mis tías me educaron en casa hasta mi adolescencia.

 

¿Qué leía en su infancia?

En su mayoría, libros para adultos. Recuerdo leer a una edad muy temprana “Corazón de Edmundo de Amicis”. Yo tenía el nivel de lectura de un adolescente. Lloré mucho mientras lo leía. Teníamos un “gran libro” que me gustaba mucho. No recuerdo el nombre del autor, sólo recuerdo el título “El conflicto de los siglos” (Conflict of the centuries). Me pareció un libro muy interesante, pero realmente no entendía la profundidad de lo que estaba leyendo, lo descubrí más tarde y para mi sorpresa trataba de los conflictos históricos en la religión. Siempre me encantó leer a José Martí y la poesía patriótica del Siglo XIX.

 

¿Por qué decidió ser bibliotecaria?

No lo escogí, me escogió. Terminé mis estudios de Filosofía y Letras en la Universidad de la Habana. Maravillosa ¿verdad? Tuve a los mejores profesores. Pude leer latín y griego; yo estaba en el cielo. Yo había estudiado Filosofía Antigua e Historia del Arte, aunque mucha gente no encontraba trabajo en Cuba y mucho menos los graduados en Filosofía y Letras. Uno de mis profesores me aconsejó estudiar la “nueva profesión de Bibliotecología”. Me dijo que algún día los bibliotecarios serían muy necesarios en Cuba. No le creí demasiado, pero agradecí la oportunidad y acepté. Sólo había siete estudiantes en mi clase. Tuve que tomar una segunda decisión cuando la Revolución llegó al poder: seguir con mis estudios anteriores o convertirme en bibliotecaria. Bien, ¡aquí estoy!

 

¿Qué cambios trajo la IFLA a su vida?

Los congresos de agosto significaron más y más trabajo y muchas emociones. IFLA me ha aportado mucho profesionalmente y me ha dado la oportunidad de luchar por la verdad, la paz y la amistad en cualquier lugar del mundo. Ya sabe, nosotros los cubanos creemos en el internacionalismo y en compartir. IFLA me ha dado (como persona y como bibliotecaria cubana) la oportunidad de conocer a mucha gente y que mucha gente me conozca. Si tengo que elegir una sóla palabra para describirlo, diría entendimiento. También debería mencionar el reconocimiento, no solo para mí como persona, sino más bien para nuestra profesión y para mi país.

Marta Terry, Cuban LIS students and Ellen Tise

 

¿A quién le gustaría conocer – si pudiera elegir a cualquier persona del mundo – y qué le preguntaría?

Fidel. ¿Cómo está celebrando su 85 cumpleaños (13 de agosto)? 

 

¿Cuál es su lado bohemio? En otras palabras, ¿cuál es su pasión?

Ha cambiado con el tiempo, pero escuchar música—24 horas al día–no ha cambiado. En la actualidad, me encanta hacer bodegones con las flores silvestres que tenemos en nuestros jardines.

 

¿Tiene alguna anécdota de la IFLA que quiera compartir con nosotros?

Después de visitar Manila en 1980, mi compañero, el Dr. Ariosa, recomendó la inscripción de nuestra Asociación y la participación de los bibliotecarios cubanos en la IFLA. En aquellos tiempos, la inolvidable Margreet Wijnstroom era la Secretaria General de la IFLA. Solicitamos una reunión con ella para cumplimentar los impresos para convertirnos en miembros de la IFLA. Nos recibió con una sonrisa, una dulce sonrisa ¿una sonrisa de bienvenida? En cualquier caso, era una sonrisa, definitivamente yo creo que era una sonrisa de compasión cuando le pasó a Olinta el impreso que había que rellenar. Olinta lo miró y me lo entregó porque yo era la única que hablaba inglés.

Comencé a rellenar el impreso a mano. Margreet y Olinta miraban en silencio cómo trazaba las letras. De repente Margreet preguntó: ¿Es bibliotecaria? Yo respondí, ‘sí, lo soy; ¿por qué lo pregunta?’ Porque la forma en la que traza las letras sólo la conocen los bibliotecarios, dijo. Lo que me hizo recordar a mi profesor de Catalogación quien había insistido mucho en que escribiera perfectamente en los catálogos de fichas cuando era estudiante. No podía saber como estudiante que existe algo como una marca muy privada para los bibliotecarios. Era una clase de destreza profesional secreta. Nunca lo he olvidado. Siento que la tecnología podría eliminarlo.

 

¿Cuál es su visión del futuro?

Tengo esperanzas sobre el futuro. Espero que podamos encontrar la paz y el entendimiento entre toda la gente del mundo ¿se lo puede imaginar? Muchos combatientes, líderes  y soñadores han tenido el mismo sueño. No obstante, yo lo comparto y creo en él.

 

Marta es Miembro Honorario de la IFLA. Una leyenda … Yo siempre la he admirado por su humor, sabiduría, su facilidad para conectar con la gente y su comprensión de los que realmente importa en la vida.  Mi esperanza es que continúe con nosotros, al menos otros 30 años.